Una exposición en el Reina Sofía retrata cómo el viaje a una pequeña localidad catalana sacó al artista de su bloqueo artístico y marcó el inicio del modernismo
Gósol es un pequeño pueblo de la comarca del Bergadá en el Pirineo leridano. Situado a unos 150 kilómetros de Barcelona, con una altitud de 1.423 metros, su acceso por carreteras ascendentes llenas de curvas es ahora complicado.
Como anécdota definitiva, Jaques Pi señala que lo que más hizo sufrir en Gósol a Fernande no fue el frío del extremadamente lluvioso del verano de 1906, sino que se quedó sin su perfume favorito, Eau de Chypre, como muestran las deliciosas cartas que escribió al gran amigo de ambos, el poeta Guillaume Apollinaire, en las que intentaba que este se lo enviara desde París. Olivier estuvo con Picasso desde 1904 hasta 1912.