El primatólogo holandés, una las figuras mundiales de la biología evolutiva, se hizo muy popular explicando la inteligencia y la empatía de los animales sin perder rigor científico
Cuando el naturalista holandés Frans de Waal empezó a investigar en los años setenta en comportamiento de los chimpancés, vio que su formación académica no le servía para abordarlo y acabó estudiado Ciencias Políticas y Sociales. Le parecía la única forma de entender la lucha por el poder, estrategias y alianzas que observó en una colonia al aire libre de estos primates en el zoo Burgers, ubicado en Arnhem, al este de Países Bajos.
Le parece que la generosidad, altruismo y solidaridad que caracterizan a la naturaleza humana las hemos heredado de nuestros parientes más cercanos. ¿Cómo lo defiende? Sugiriendo que los bonobos pueden mostrar un proceder amable y con empatía, paciencia y sensibilidad. Debido a ello, son también un buen modelo para analizar la moralidad humana.